Hoy he dormido un poco peor. Había una pequeña tubería que pasaba a los pies de la tienda, y a veces la he notado a la altura de las pantorrillas. Aún así, he descansado lo suficiente para emprender la marcha con energía.
El día se presenta gris, aunque no amenaza lluvia, y el comienzo de ruta no es demasiado exigente en cuanto a pendientes. Hasta Cerdigo la ruta es ciclable. Este lugar parece abandonado. No hay ni un bar para desayunar, así que toca continuar.
El terreno empieza a cambiar y se vuelve imposible. Hay que echar pie a tierra, no con dificultad, incluso para caminar.
Tras pasar entre rebaños de cabras y ovejas, se alcanza la cornisa del acantilado que te deja unas vistas magníficas del Cantábrico. La senda conduce a la localidad de Islares. Aquí he encontrado un bar abierto en la carretera, la taberna Elisa, donde he podido tomar un pincho de tortilla y un colacao.
La ruta continúa por el borde de la carretera y te lleva enseguida hacia la ría de Oriñón, localidad que cuenta con su playa particular.
Pasado Tresagua encuentro un tramo de unos 100 m lleno de desbroce de zarza que he pasado a pie por temor a pinchar una rueda. Un poco más adelante están los operarios haciendo el bocadillo en una sombra. Les he pedido que por favor limpien un paso pues para una bici todo ese desbroce puede ser un problema. No creo que me hayan hecho caso.
A partir de aquí comienza una dura ascensión donde se encuentran las mayores pendientes de la ruta. Hay que subir más de 200 m en menos de 2 km.
En una parada me he dado cuenta de que he perdido también la cámara de repuesto que llevaba. No sé ni cómo, ni dónde. Lo que sí sé es que necesito comprar otra lo más rápido posible, pues si pincho una rueda tendré que poner un parche, y eso siempre que el pinchazo no sea un buen agujero, en cuyo caso tendría que empujar la bici hasta la civilización.
En fin, con paciencia y empujando la bici corono y comienza una buena bajada hacia Liendo. Afortunadamente el piso es de camino asfaltado, a veces roto, pero totalmente ciclable.
En la Iglesia de Santa María de Liendo me ha sellado la credencial la única persona que he visto en el pueblo. Es mediodía y sigo Camino.
Enseguida comienzas a ascender otro puertecillo de esos de ir caminando. Son casi 200 m de ascensión en algo más de 2 km. Los números dicen que no es tan duro como el anterior, pero a mi me lo parece aún más. La pista es roca viva, y en ocasiones no sabes por dónde meter la bici.
Una vez coronado las vistas son espectaculares, pero el descenso es aún peor. De pista se pasa a sendero entre bosque bajo y matorral. No recuerdo haber montado en la bici en ningún momento.
Pero como todo tiene un final, a eso de la 13:30 estoy entrando en Laredo, y tras una bajada curiosa estoy otra vez a nivel del mar. El gasto de energía ha sido importante, así que decido buscar un sitio para comer.
Dada mi imposibilidad de encontrar menús del día a precio normal, termino comiendo un plato combinado en cafetería París, un lugar que he encontrado al lado de la ruta. Creo que es caro, pero había que comer sentado.
Tras la comida tengo que decidir si espero a que abra una tienda de bicis que he encontrado o continuar la ruta. Decido seguir y a eso de las 15:30 estoy esperando en la playa a que venga un barco a recogerme. Si no fuera porque han llegado algunas personas más, hubiera creído que se trataba de una broma.
En concreto, ha llegado una pareja y dos ciclistas más, un padre y un hijo que están haciendo tramos del Camino por libre. El hijo lleva una bici de montaña, y el padre una eléctrica con un par de bolsas. Poco equipaje me parece.
Por fin llega el barquito, y efectivamente se acerca a la playa y saca una especie de pasarela-tablón para embarcar. Parece el desembarco de Normandía pero al revés. La verdad que subir la bici es complicado.
El trayecto dura nada y son 4 euros. A las 4 menos 10 ya estoy en Santoña. 614 km a Santiago y hasta las 5 no abren las tiendas de bicis. Compro pan en un chino y jugándomela sin cámara de repuesto sigo Camino.
Jornada con final en el albergue del abuelo Peuto. Pendiente la narración.
Estadísticas de la etapa (análisis IBP index)
Distancia recorrida: 63,04 km
Desnivel positivo: 868,25 m
Pendiente máxima: 18 %





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