domingo, 30 de agosto de 2026

Día 5: Pozueta - Castro Urdiales

He podido descansar bien. El desayuno en el albergue de Pozueta es normalito pero suficiente. Realizados los preparativos para la marcha me despido de los compañeros con los que he pasado la noche y emprendo la marcha.

Entre bosques y por pistas ciclables salvo pequeñas excepciones, hay que ascender unos 100 m con pequeñas bajadas intercaladas, hasta que hacemos cota en el monte Billikario y emprendemos franco descenso hacia Larrabetzu.

Un poco antes, en Goikolechea, nos encontramos la Iglesia de los Santos Emeterio y Celedonio, donde hubiera querido sellar la credencial, pero que está cerrada como viene siendo habitual desde que salí de Pasajes. Parece que atravieso pueblos desiertos donde sólo viven perros.


 

Pasado Larrabetzu el recorrido es fácil y enseguida llego a Lezama. Aquí he parado a comprar provisiones y continúo la marcha.

La ruta sigue siendo fácil y pronto llego a Zamudio. Ya "sólo" me quedan 680 km para llegar a Santiago


Seguro que este pueblo tiene su aquel, sin embargo, la parte que yo he visto me ha resultado sosa y anodina, así que lo he atravesado sin detenerme para afrontar el hueso del día: la subida al monte Avril.

La subida es dura y pronto se pasa de la pista asfaltada al camino, y de este, a la pista rota de piedra suelta. Hago la subida a pie, y en algunos tramos, parando cada pocos metros a tomar aire para poder continuar. En una de estas paradas ha pasado un tipo que subía con una moto de cross. Así cualquiera!!

Casi al final de la subida he hecho una parada más larga para para comerme un bocadillo de jamón y un plátano. Han pasado unos chavales que vienen bastante cansados, y es que la subida se las trae. Hemos charlado un rato y han seguido, mientras yo daba buena cuenta de mi bocata.

Un rato más tarde consigo coronar el monte Avril y empieza el descenso hacia Bilbao. La pista es buena, pero las pendientes son de vértigo. No puedes soltar los frenos ni un instante. No pensaba que haciendo este Camino iba a usar tanto los frenos y con tanta intensidad, y me preocupa no haber traído pastillas de repuesto.

A eso de las 12:30 estoy en Bilbao. Siguiendo las flechas amarillas he llegado a ninguna parte. No sé si indican la dirección de algún albergue o directamente son obra de graciosos. He tenido que desandar parte del trayecto recorrido en bajada para volver a enlazar con la ruta oficial. Gracias gronze.

La hora es buena, así que tras sellar la credencial en la Basílica de Nuestra Señora de Begoña continúo hacia el centro de Bilbao. Tras pasar al lado de la Catedral de Santiago llegas al parque del Arenal.

El Camino oficial hacia Portugalete discurre por el interior, si bien se puede optar por la variante a lo largo de la ría del Nervión, más corta, más llana, y además pasa por el mismo museo Guggehein. Yo he elegido por esta última.


A pesar de las muchas obras que te encuentras y que te obligan a dejar la seguridad del bidegorri (carril bici) se avanza con rapidez, y a la hora de comer estoy en Erandio. Allí he comido un menú en un restaurante sin dejar la ruta. El sitio se llama Jatexea y te ofrece un menú variado y abundante.

Bien comido continúo ruta hacia Portugalete que se encuentra a unos 5 km.


 

Atravesar la ría a través del puente colgante es rápido y barato. La salida de Portugalete se hace sin dificultad, si bien comienza una subida progresiva de unos 8 km hasta que pasas por encima de la A8 y empiezas a descender hacia la playa del Arenal.

Un poco más adelante se encuentra Pobeña. Si quieres disfrutar de la vía verde de Itsaslur y de las magníficas  vistas del Cantábrico, la ruta te obliga a subir un tramo de escaleras con 120 escalones, si bien, la canaleta lateral del tramo te permite empujar la bici por la misma con mayor comodidad.


Merece la pena el esfuerzo, pues por la vía verde se pedalea con comodidad. En este punto abandonamos el País Vasco y entramos en Cantabria. El primer pueblo es Ontón.

Dudando si tomar el Camino oficial o continuar por carretera, decido hacerlo por esta última, pues el Camino esta en muy mal estado y nadie va por allí. Esto me lo confirma un paisano al que he preguntado, y una señora que está sentada en la puerta de su casa. Contándole hacia donde voy me ha pedido que rece por ella en Santiago.


Pasado Mioño, donde se encuentra la locomotora Anita, llegamos por fin a Castro Urdiales. La ruta te lleva, como es normal, hacia el centro histórico. Junto al Castillo de Santa Ana está el Puente Medieval, y desde éste hay unos chavales que se están tirando al mar.


Me dirijo al albergue y resulta que lo han cerrado esa misma mañana. Según me comenta una señora que hay allí dándole de comer a los gatos, han tenido que fumigarlo debido a la invasión de chinches que había. Me cuenta que los peregrinos continuan hacia el camping que hay a un par de km.

Alcanzando el área de autocaravanas sobre las 7:30, al menos puedo ducharme y cargar el móvil y el reloj. Esta noche me toca dormir en tienda otra vez. 

 

Estadísticas de la etapa (análisis IBP index)

Distancia recorrida:  66,46 km

Desnivel positivo:  1168,9 m

Pendiente máxima:  17 % 

 

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